Los 10 cuadros más caros de Fernando Botero

 Fernando Botero es uno de los artistas colombianos más emblemáticos en el mundo del arte internacional. Sus pinturas y esculturas se pueden ver en miles de museos, galerías, plazas y edificios del mundo. Su obra se ha caracterizado por la negación de un canon de belleza impuesto por la sociedad. Sus figuras humanas y animales son robustas y agrandadas, exaltando así la belleza de la gordura y la obesidad. Sus obras nos remiten a una separación con la monótona realidad de la vida.

También podemos decir que Botero es uno de los artistas mejor pagados en Latinoamérica, junto a Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y Roberto Matta. Sus obras se han vendido en subastas estadounidenses, europeas y latinoamericanas por más de dos millones de dólares.

Hoy en Yoopit conoceremos cuáles son los 10 cuadros más caros de Fernando Botero.

Los Amantes: U$ 1.080.000 

Botero tiene más de una obra dedicada al acto de amor e intimidad que se desarrolla entre dos amantes. En esta pintura, Los Amantes (1969) vemos a una mujer desnuda y plácida y un amante que la espera pacientemente. Es una obra de gran formato, tamaño mural. La obra fue subastada por la casa Christie’s de Nueva York el 21 de noviembre de 2006.

Le déjeuner sur L´Herbe: U$ 1.329.000

 

Una de las imágenes clásicas de la historia del arte. En esta ocasión, Botero reinterpreta la típica escena de una comida en el parque, imagen que vemos ha sido interpretada por Manet, Picasso, Alain Jacquet, Jean Faucher, etc. Esta obra realizada en 1969 muestra a una pareja, un hombre desnudo y despreocupado y mostrándose cariñoso con su pareja todavía vestida. Ambos se ven cómodos y felices después del banquete. La obra fue subastada en la casa Sotheby’s el 23 de noviembre de 1992.

La casa de las gemelas Arias: U$ 1.400.000

 

Una vibrante fiesta llena de goce y libertad. Una obra controversial en 1973, ya que aunque la literatura latinoamericana está plagada de referencias a casas donde el sexo, la compañía y el alcohol corren con libertad, esta es una de las primeras referencias pictóricas. Los colores de la pintura también son interesantes, ya que la pequeñísima habitación está iluminada solo por un bombillo. La obra fue subastada en la casa Sotheby’s el 23 de noviembre de 1992.

El domingo por la tarde: U$ 1.553.000

 

Realizada en 1967, esta obra se considera como un guiño a la pintura surrealista. Como mencionamos anteriormente, Botero era un incansable estudioso de los grandes movimientos pictóricos. Esta pintura parece mostrarnos un paseo en el campo de una familia, pero la extrañeza del paisaje y de los personajes retratados nos remiten al uso de los símbolos, ideas y sensaciones que intenta transmitir el pintor. Esta obra fue subastada en la casa Christie’s de Nueva York el 19 de noviembre de 2007.

Jugadores de cartas II: U$ 1.696.000

 

Realizada en 1989, Jugadores de cartas II nos muestra una escena de un juego de póker en un burdel. Dos mujeres desnudas y dos hombres vestidos juegan, y todos sospechan del otro. La obra está inspirada en la famosa obra del artista postimpresionista Paul CézanneJugadores de cartas. Mientras Cézanne representa la partida con una mirada melancólica europea, Botero la convierte en un acto sensual dentro de un burdel de la Colombia de mediados del siglo XX. Subastada por la casa Sotheby’s el 20 de noviembre de 2006.

Escena familiar: U$ 1.706.500

 

La mejor pintura de Botero que se haya subastado en años”, según dijeron desde Christie’s, está inspirada en la fascinación del artista por las corridas de toros. La obra retrata a una estereotípica familia española. Llama la atención la peculiar forma de retratar al niño de familia, con proporciones y vestimenta adulta. La obra fue subastada en Christie’s de Nueva York el 17 de noviembre de 2010.

Los Bailarines: U$ 1.762.500

 

Una obra íntima y sensual que muestra a una pareja disfrutando de un baile en una casa o una taberna. La escena puede ser interpretada también como una imagen tradicional de una fiesta familiar colombiana. Botero expresa con un estilo personal varios sucesos de la sociedad y cultura colombiana esto es lo que más atrae a sus espectadores, en sus pinturas o esculturas se puede conocer un país. La obra fue realizada en el año 2000 y fue subastada dos años después en Christie’s de la ciudad de Nueva York.

Los músicos: U$ 2.032.000

 

Otra imagen repetida en el repertorio de intereses del artista colombiano, realizada en 1979. Los músicos, (217 x 190 centímetros) representa a nueve músicos, incluida una mujer, y un pequeño loro, pintados bajo una luz tenue, con su conocido estilo. La obra es considerada una referencia a la identidad y la vida de la clase media colombiana. Un estilo costumbrista que busca adentrarse en la vida cotidiana latinoamericana. La obra fue subastada por Christie’s de Nueva York el 23 de mayo de 2006.

Una Familia: U$ 2.080.268

 

Hecha en 1972. Aunque la familia también es un centro de atención a lo largo de la obra de Botero, la técnica empleada en la realización de esta obra no se asemeja a su trazo habitual. Se presentan colores claros, pasteles, con un trazo fino para representar a una familia pudiente colombiana. A través de este uso del pincel y del color se transmite armonía y calma. El artista hace alusión a los métodos compositivos del renacimiento. Esta es una de las obras más costosas del artista latinoamericano. Subastada en la casa Sotheby’s el 25 de mayo de 2011.

El poeta: U$ 700.000

 

Una obra lánguida que nuevamente imita el encuadre y temática de los grandes maestros modernos, en este caso una obra inspirada en Manet. En esta obra vemos a un poeta descansando y contemplando la tranquilidad y las maravillas naturales que lo rodean. Su mirada pareciera salir del lienzo y enfocarse directamente en el espectador, replicando el juego de la Olympia de Manet: tú me observas, yo te observo.

Esta obra fue subastada en Sotheby’s a principios de este año, y aunque el precio inicial estuvo marcado en 400.000$ el precio final ascendió hasta 700.000$.



Sabías qué...

Fernando Botero nació en una familia muy pobre y no pudo pagarse los estudios. Tomó casi cualquier trabajo que no tuviera nada que ver con el arte para poder mantenerse. En una ocasión, trabajó como torero gracias a un tío que lo metió en el negocio. Resultó herido y dejó esa carrera. Sin embargo, esto sirvió de inspiración para empezar a dibujar escenas de corridas de toro y de toreros.

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